LA
VIDA DE PI
Pi
Pattel es un joven que vive en la India, junto a su padre, madre y su
hermano mayor llamado Rabit.
Su
padre es el propietario y encargado de un zoológico de la ciudad.
Pi
es un chico muy inteligente, aunque respeta su religión que es el
hinduismo, cree también en Cristo y en Alá. Es un chico que tiene
muchísima fe.
Él
vive muy feliz en la India, pero su familia decide emigrar a Canadá,
pues el gobierno no le da subvenciones o ayuda para seguir
manteniendo el zoológico. La intención del padre es hacerse de
dinero con la venta de los animales, que son de su propiedad.
La
familia Pattel inicia una travesía junto con los animales, pero una
terrible tormenta hace naufragar el barco donde viajan.
Toda
la familia de Pi se muere ahogada. Pi les pide perdón, pues piensa
que los está abandonando. Él está sólo, en una barca con algunas
provisiones y algunos animales que también han sobrevivido como: una
hiena, una cebra, una gorila y un tigre al que llaman “Richard
Parquer”.
Pi
echa mano de su ingenio, mientras que los animales intentan
sobrevivir, matándose unos a otros para poder comer. Al final queda
Pi y el tigre.
Pi
se tiene que ir a una minúscula balsa para que no sea comido por el
tigre y éste en la barca.
Tras
muchos intentos, Pi quiere demostrar al tigre quién es el que manda,
intenta domarlo, hasta que lo consigue y llegan a estar los dos en la
misma barca. Pi en algunas ocasiones llega a salvar la vida del
tigre, él es incapaz de dejar que muera.
Va
pasando los días y Pi no llega a distinguir los sueños de la
realidad, descubre que necesita algo más que coraje, destreza, agua
y comida para seguir adelante, necesita tener fe, confiar en que
“alguien” allá arriba le vigila y le prestará ayuda cuando más
desesperado esté, cuando todo parezca perdido.
Pi
está agotado y tras muchos meses a la deriva, llegan a una isla, que
de noche se convierte en carnívora. Esta isla piensa Pi que Dios se
la ha puesto en el camino para que recuperara sus fuerzas. Huyen de
la isla y siguen a la deriva hasta que llegan a tierra y es
rescatado. El tigre sigue el camino que le lleva a una selva, sin
mirar atrás, donde estaba Pi, desvanecido.
Pi
se siente muy dolido, pues consieraba al tigre su amigo, y éste le
había ignorado, no se había despedido de él, pues nunca más lo
volvió a ver.
